
Cercano a la localidad de Toreno se encuentra este conjunto de pinturas rupestres encuadradas en el llamado Arte Esquemático postpaleolítico.
Estas muestras artístico-simbólicas dan pruebas de una ocupación humana, muy antigua de estas tierras, que se remontan a fechas tan tempranas como el 2.500-1.700 a.C.
Las pinturas están ubicadas en el “Buqueirón” o “Furacón de los mouros”, en un afloramiento rocoso de difícil acceso, al que se llega por un camino que sale de Librán y cruza el río Primout desde donde hay que tomar el primer cruce a la derecha y ascender hasta el cortafuegos.
Continuando por el corta fuegos hasta la tercera cresta rocosa y descendiendo 100 m a media ladera se llega a la primera plataforma rocosa en la que se encuentra la cueva.
La cronología base del arte rupestre postpaleolítico arrancaría en el Calcolítico, con el inicio de las formas esquemáticas grabadas y pintadas en monumentos dolménicos y cuevas, prolongándose a lo largo del Bronce antiguo y, a partir del Medio, producirse un debilitamiento artístico lo que no impediría la pervivencia de la tradición esquemática e lo largo del Bronce Final y primera Edad del Hierro.
Con un estilo sencillo y esquemático se pueden observar motivos, antropomorfos, idealizaciones solares, cruciformes, tectiformes y zoomorfos, con pintura roja, aunque existen algunos trazos negros.



